Lluvia de mayo
La lluvia cae dibujando tu silueta en el horizonte.
Queriendo grabarte infinitamente en el.
Las gotas se deslizan a través de tu piel, definiendo la ternura de tus gestos.
Mientras yo solo te observo a la distancia.
Más solo bailas entre ellas,
susurrándole a cada una la fortuna de tu alegría,
olvidando tus males y mezclando tus lágrimas con sabor a sal.
Miras al cielo y te dejas definir con docilidad por unos instantes.
Me observas, te ríes,
invitándome a conocerte entre tus silenciosos secretos.
Me acerco, te abrazo, diluyéndote entre mis manos,
mientras el agua vuelve fértil mi imaginación y llamas a calmar mi sed con tus labios,
como si no existiera nada más, que tú y yo.
Recordándonos el agua que nos roza en aquel momento, contándoselo a los mares
buscando nuestro calor para perpetuarlo en las nubes,
soñando encontrarnos en algún otro invierno.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home